Thriller dirigido por Fritz Lang, 1943.
Heydrich, “El Verdugo”, es asesinado en Praga. El asesino, el doctor Svoboda, se refugia en casa de una familia que decide ocultarlo y le ofrecen su ayuda, mientras la GESTAPO toma rehenes que ejecuta para chantajear al pueblo, forzando su colaboración en la búsqueda del autor del crimen.
Toda una trama en la que Lang muestra la opresión del pueblo checo por parte de los nazis. Guión del propio director junto a Bertolt Brecht, quien supo entender las ideas que quería expresar Lang en el film aportando experiencias personales y dotando a la película de cierto carácter de denuncia social. Esto es muy relevante en el film, ya que consigue trasladar al espectador la angustia vivida por el pueblo Checo en aquellos años solo por intentar defender sus ideales, por la libertad. Se cuestiona la moral del hombre, salvar unas cuantas vidas a cambio de renunciar a salvar a todo un pueblo o sacrificarse. Todo el peso recae sobre un solo hombre que es ocultado por un pueblo, por lo tanto en la película no destaca un personaje, sino una masa que forma la resistencia contra los opresores. Si hubiese que destacar un personaje seria “El Verdugo”, quien solo aparece en la primera escena, pero su sombra planea durante todo el film.
Película cargada de juegos de luces y sombras con el más puro expresionismo alemán característico de este director, con pequeños detalles que unen cada secuencia formando una única pieza. Diálogos que invitan a la reflexión y un pueblo que necesita ilusión para seguir combatiendo.
Ruth Fernandez
martes 17 de abril de 2007
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